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viernes, 25 de marzo de 2011

Esoterismo, supersticiones y moda.

Buenos días queridos míos,  las previsiones meteorológicas dicen que hoy llueve en Madrid y las meteoro-ilógicas dicen que mañana también. Aunque un buen amigo me insiste en que los gallegos tenemos la piel impermeable, tengo que decirle que no, que nos mojamos exactamente igual que un albaceteño, y por lo que a mi respecta, la lluvia nos resulta, de la misma manera, molesta. ¡Por favor, Sol, regresa pronto! ¡¡Te queremos y te echamos de menos!!
Pintura de Mercedes Led. La encontraréis, a ella y a su obra, en facebook.
Y hoy que tengo el día gris y un tanto esotérico, pensaba hablaros de esas prendas fetiche que nos negamos a tirar por muy gastadas que estén porque les tenemos cariño o, por raro que parezca, creemos que nos dan buena suerte. El caso es que me he puesto a investigar sobre los amuletos relacionados con la indumentaria, repito, la lluvia y este día oscuro tienen mucho que ver, y me he encontrado alguna que otra sorpresa.
 Sí, ya sé que nadie es supersticioso y que todos somos muy listos, pero leed esto por si acaso...
Como sabéis, desde los egipcios, los amuletos están a la orden del día. ¿Quien no tiene el clásico escarabajo que ha comprado en Egipto o se lo han traído de regalo?

Estos son míos y posan sobre La Biblia de Jerusalem, por si acaso...
Y en el siglo XXI, ¿quién no se ha agarrado fuertemente a una estampita de la Virgen o de algún santo a la hora de examinarse cuando no ha estudiado mucho o aún habiéndolo hecho? He tenido compañeros de carrera que llevaban un auténtico arsenal.

www.astrolabio.net
Y aunque para los más racionalistas es síntoma de ignorancia e incultura, yo hago mi primera confesión: "Sí, soy supersticiosa con la ropa." Y hay prendas que cuando me las pongo me sale todo bien, y otras, que al revés, están malditas y me estropean el día. Rectifico, el día se me estropea y yo pienso que es por haberme puesto ese accesorio o prenda en cuestión. Y pensaréis: ¿Por qué no se pone siempre lo que le da buena suerte?
1. Porque no puedo ir vestida igual todos los días.
2. Porque es tentar a la suerte, valga la redundancia. Los amuletos no se deben "gastar", hay que usarlos a poquitos y no abusar de ellos, si no, pierden su fuerza.
El caso es que, particularmente, siempre he odiado los flecos en ropa y complementos. De manera cíclica saltan a las pasarelas, pero desde un tiempo a esta parte, me resisto porque, definitivamente, no es mi estilo. Pues... ¡muy mal hecho! Los flecos y las borlas son súper protectores y cuidan a quien los lleva de los malos espíritus ya que éstos los aborrecen y huyen de ellos desaforadamente. ¡Si yo hubiera sabido ésto antes!
Y relacionando ideas, descubro por qué adornamos nuestra casa con flecos y borlones colgando de puertas, cajones, cortinas y tiradores. Es una costumbre herededada de nuestros ancestros que lo hacían para proteger su hogar de las malas influencias. De hecho tienen una similitud bastante grande con los "atrapasueños" de los nativos norteamericanos. ¡¡Interesante!!
En www.zarahome.com y en mi casa.
Al hilo de esto y volviendo a la indumentaria, os relato una breve anécdota. Karpov, el famoso jugador de ajedrez, que dicho sea de paso de tonto no tiene ni un pelo, en los campeonatos no se cambiaba de ropa mientras no perdiese una partida, así que os podéis imaginar el olor que tenían que soportar sus contrincantes. Usar estas prendas de forma repetida como amuletos le daba buen resultado, aunque pensándolo bien, aparte de su privilegiado cerebro y de esta buena suerte añadida, ¿puede ser que su mal olor le ayudara?

http://www.esacademic.com/
A mi no me da por no lavar y espero que a vosotros ¡tampoco! Eso sí, prendas tullidas o simplemente mayores, que siguen al pie del cañón, tengo unas cuantas. Aquí os dejo mi "trench" de Simona Barbieri, www.twin-set.it, que perdió una de las hebillas de un brazo y le tuve que quitar la otra para dejarlo simétrico (los que practicáis yoga me entendéis) y la hebilla del cinturón se la pilló en un descuido con la puerta del armario y se rompió sin remedio. Pero sigue cumpliendo sin quejarse y lo que te rondaré, morena...

Preguntando a mis amistades, la inmensa mayoría me ha confesado tener también alguna prenda similar: Una cazadora vaquera de hace veinte años, unos zapatos de Chanel destrozados, un bolso de Louis Vuitton moribundo, un vestido lleno de bolitas que se niegan a tirar, un conjunto de lencería que a una amiga pizpireta le da buena suerte y que, ¡ya casi es transparente de tanto usarlo! (ahora le da más suerte todavía...), un jersey de cuando estudiaron la carrera, una bufanda de cuando eran pequeños, un pañuelo de Hermés con una mancha imborrable... ¿Cómo van a aplicarles la eutanasia sin remordimiento?

Speedy llorando por su estado.

Os comprendo amigos míos y me solidarizo con vosotros. Yo no sería capaz de tirar nada de esto a la basura. Ver a la bufanda lloriqueando o al bolso gritándote: "No me dejes, por favor..." No puedo, de verdad. Así que por eso esta tarde, me haré con una caja grandota que voy a decorar con flecos y borlones y donde voy a ir guardando, cuál Catherine Deneuve en la película El Ansia, a todos mis cadáveres.
Pero jamás, jamás, los abandonaré.
Por si acaso...
¡Besos y feliz fin de semana!

Sylvie Tartán.

10 comentarios:

  1. ja ja ja!
    bueno..yo lo que guardo es siempre porque es cómodo o me gusta mucho...no por la buena suerte je je!
    Un artículo muy interesante...no sabía yo eso de las borlas y flecos.
    Besitos!!!
    ah...me encanta el cuadro del principio :)

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  2. Qué envidia, tú con el mal tiempo escribes cosas como esta...Yo me tiro en el sofá y espero a que vuelva a salir el sol, jajajajaja.
    Bss,

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  3. Querida y doliente Sylvie,ya sabes que soy de las que no tira nada,adoro las prendas con "historia"...Hasta que tú,me convences...y...¡las echo tanto de menos!.Besitos.

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  4. Me encanta el Speedy llorando, si necesita hogar yo lo adopto.
    Voy a llenar la casa de borlones, ja, ja, ja..
    buen fin de semana!!!!!!!!!!!!

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  5. Yo tenía un traje de la buena suerte hasta que me dio mala suerte y entonces lo desterre al abismo del armario. Son supersticiones que nos creemos hasta que un día fallan y se viene todo abajo...

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  6. ¡Lo que aprendo con este blog!Lo de los borlones,tampoco lo sabía...pensaba que los teníamos por motivos estéticos...Por cierto lo de Karpov limita con la guarrería.

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  7. Sylvie, mis viejos fetiches de armario son todos los que compré hace ¿casi una década?, uf, en el mercado de Camden Town de Londres: pantalones campana al más loco estilo San Francisco años setenta, mitones decimonónicos imitando telas de araña, un bolso gótico de charol con un punto vampírico...

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  8. Por cierto, me encanta el cuadro de la lluvia...

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  9. Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios. He estado ausente y también convaleciente. Pero ya totalmente recuperada, ¡mañana más! ¡¡Gracias y un beso a todos!!

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  10. Los cuadros de Mercedes Led son preciosos y los tenéis buscándola en facebook.
    ¡Besitos!

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