¡Uf y reuf! Quién te ha visto y quién te ve, querido
Mad Max. La verdad es que nos gustas tal cuál, con mascota incluida, barba de tres días, pierna a medio robotizar, pelo alborotado y cazadora "perfecto" de asimetrías tan naturales que parecen estudiadas. Y así queremos recordarte en aquella fantástica saga de películas que auguraban un futuro tan negro como el que tenemos ahora, mira por donde. Todavía no hemos empezado a matar por el combustible pero todo llegará, querido Max, y tendremos que estar preparados para que no nos pille el toro ni aquellos animalicos de Dios que corrían por las carreteras para darte una buena tunda.
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Mel Gibson tremendamente atractivo en su papel de Mad Max. El chuchín también tenía su aquel. |
Lo que nos dejaste para la posteridad fue tu
look de chico malo, punk y decadente. Tu aspecto de superviviente en la jungla del asfalto nos fascinó desde el primer momento y ahora nos viene que ni al pelo como uniforme urbanita de última generación. Pero antes hay que depurarlo y refinarlo, que los años 80 fueron muy puñeteros. Y ese trabajo ya está hecho en la nueva colección del diseñador de origen vasco pero de adopción gallega
José Matteos, vista en la última
MBFWM, con inspiración en las armaduras de los guerreros samurais, volúmenes 3D, mezclas de vinilo y cuero ecológico. Vanguardista, impactante y perfectamente construida.
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José Matteos vende en Berlín, Tokio, Londres... Pronto tendrá e-shop y venderá también en puntos concretos de Madrid y Galicia. |
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Mi favorito. |
Y en esta nueva era, a los pies, preparándonos para la lucha diaria, nos pondremos unos
Derek Lam con tacón alto que nos permitan escalar puestos sin esfuerzo y pisar alguna cabecita. El chasis reforzado nos protegerá de las agresiones externas que son muchas y muy peligrosas. No sólo tú tienes que pelear, querido Mad Max.
Para la noche, querremos un toque más "lady" sin dejar de llevar escolta. Nos calzaremos unos
Louboutine, que podremos usar como arma de destrucción masiva, parecida al
boomerang de aquel niño salvaje tan adorable que compartía enemigos contigo y se los cargaba sin miramientos en menos de lo que cantaba un gallo.
Para desplazarnos, no querremos los cacharrazos que llevabais. Elegiremos el bebé nacido del encuentro nocturno, fortuito y creemos que achispado entre un Rolls Royce y un Mini, el
Mini inspired by Goodwood, atendido en su nacimiento por el Dr. Alan Sheppard, jefe de diseño interior de Rolls Royce Motor Cars, que lo ha dejado así de bonito a golpe de leche comprada en farmacia. Un capricho de sólo 1000 ejemplares para los más privilegiados.
Necesitaremos también hidratarnos después de la batalla y lo haremos con
28 Black Açaí que nos viene que ni al pelo para adoptar esta estética donde el negro no es un color sino una religión. Una bebida energética de toque afrutado y sin sustancias extrañas en su fórmula que se puede beber sola o en forma de
cóctel y que satisface, en paladar y en el resto del cuerpo, en ambas modalidades.
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Desfile de José Matteos. |
Y como así se nos va a pasar el tiempo rapidísimo, tendremos que estar mirando la hora cada dos por tres y cada tres por cuatro. Así que llevaremos un Breitling
for Bentley,
Bentley Light Body Midnigth Carbon, una edición
limitada a 1.000 ejemplares -chico, nos gusta la exclusividad y el número mil- súper ligero, súper deportivo, con cronógrafo de 30 segundos y no de 60 porque es más chulo que un ocho y con brazalete inspirado en la característica proa de estos coches de lujo. Ahí es nada.
Y efectivamente nada es lo que nos falta para terminar nuestra oda homenaje a Mad Max. Te recordaremos por siempre como el baluarte del glamour de carretera- post- holocausto y serás el espejo donde nos miraremos cuando todo esto se desmorone. Ave Mad Max, morituri te salutant.
Sylvie Tartán.